El cambio de paradigma
El paradigma de los botones, de las pestañas y ventanas infinitas, las búsquedas parametrizadas que no tienen final y las hojas de Excel interconectadas por mail, el mundo de las aplicaciones, irán cada vez a menos en los ecosistemas digitales empresariales.
Un paradigma que somete a los usuarios a tareas absurdas. Un despilfarro de tiempo y dinero que se complica cuando el negocio crece o se escala.
La verdadera revolución de la Inteligencia Artificial en mi opinión, no consiste en integrar un Chat generativo con IA a tus aplicaciones para preguntarle sobre tus datos, ni caer en la tentación del desarrollo de aplicaciones a golpe de Vivecoding, sino expandir el mismo para que pueda construir en el uso del lenguaje natural modelos de información contextualizados, relacionar entidades, comprender objetivos y producir resultados utilizables en distintos procesos y sistemas de una manera integra y efectiva.
Que cada usuario construya su lógica de trabajo desde el lenguaje natural cambiará la manera en la que inferimos nuestra información.
Más vale que las empresas tengan claro esto o se perderán la verdadera potencia de estas tecnologías con un sentido práctico.
Un paradigma de aplicaciones orientado a datos extrae información de una manera lenta, propensa a errores y con grandes limitaciones de formatos para poder compartirlos sea de una manera manual o entre aplicaciones. Por el contrario, un paradigma orientado a contextos u objetos de información, dota al usuario de la capacidad de construir su realidad informacional: lo que pretende obtener con esa información.
El paradigma de aplicaciones comparte datos y el orientado a contextos comparte información.
Las Generativas Orientadas a Objetos serán el nuevo interfaz del usuario.
( AI/UIX ): un interfaz generativo orientado a la intención, al contexto y a los objetos de información en la que cada usuario será el epicentro del ecosistema digital, no las aplicaciones.
Eso es lo que cambiará.
La IA Generativa dará el protagonismo al usuario quien se convertirá en la lógica de las aplicaciones: quien sabe mejor que nadie el dominio que maneja, qué necesita para cada momento y cómo puede mejorar el sistema para ser más productivo.
Poner todo en manos del Vivecoding y las automatización de Agentes, siendo herramientas disponibles poderosas si se utilizan bien, es un error. Cada empresa es diferente y los ecosistemas de datos también.
Hay que construir desde el usuario a la aplicación, nunca al revés, y en donde lo potencial de estas tecnologías es poder compartir la información de una manera dinámica y contextualizada.



